Narrar el duelo

Confiar en quien uno es, y apostar a que nuestra cabeza y nuestro cuerpo sabrán darnos una estructura necesaria para atravesar el dolor.

Eran otras épocas

En estas épocas, las escuelas veían en sus estudiantes a seres desprovistos de luz, que de algún modo había que alumbrar.

“¿Cómo estás?”

Sostener una amistad, así las cosas, parece ser una decisión política y humanamente relevante.