Nuestra fragilidad

Nuestra fragilidad

El silencio, entonces, es muchas veces el único territorio que pueden habitar. Y eso debe respetarse.

Buenas palabras, malas palabras

Buenas palabras, malas palabras

Más de una vez le pasó que algule dijera “no te entiendo”, a pesar de que ella habla la misma lengua que hablamos todos los demás aquí.

El camino caminándose

El camino caminándose

Pretendían, con esa práctica absurda, reconfigurar el gusto popular y ponernos los patitos en fila.

El jardín florecerá

El jardín florecerá

Guille enciende la radio cuando está en su casa y se pierde en sus propios viajes más que en los viajes de los demás.

Ensordecidos

Ensordecidos

A partir de comenzar a poner palabras, logrando identificar sentimientos y sensaciones, existe una posibilidad de construir para adelante.