Narrar el duelo

Confiar en quien uno es, y apostar a que nuestra cabeza y nuestro cuerpo sabrán darnos una estructura necesaria para atravesar el dolor.

Eran otras épocas

En estas épocas, las escuelas veían en sus estudiantes a seres desprovistos de luz, que de algún modo había que alumbrar.

El cielo claro de la vejez

Una señora, tras haber perdido a su marido, estuvo 14 años sin comprarse una blusa ni pisar la peluquería.

La madre de todas las grietas

Intentemos reconstruir este conflicto que se extendió durante 127 días y que fue popularmente conocido por su número de resolución: “La 125”.

La caña y el pescado

En Argentina hay un montón de gente que se llena la boca criticando los subsidios, pero ninguno renuncia a los que tiene.

El goce del hombre

No es necesario el plano indulgente de una mujer bañándose ni el gesto inocente que explique su falta de ropa, para detectar la mirada masculina.